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Píldora #36 Por qué muchos empresarios y directivos están rodeados de gente… pero crecen solos

Píldora #36

Por qué muchos empresarios y directivos están rodeados de gente… pero crecen solos

Nunca en la historia ha sido tan fácil conectar con otras personas. Y, sin embargo, muchos empresarios siguen sintiendo una paradoja silenciosa: están rodeados de gente… pero crecen solos.

Desayunos y comidas de trabajo, eventos, congresos, asociaciones, redes sociales, apps tecnológicas, grupos empresariales… todo lleva la etiqueta de Networking.

La agenda de cualquier empresario y directivo medio está llena de reuniones y conversaciones con otros profesionales. A simple vista, podría parecer que vivimos en la era de las relaciones.

Y, sin embargo, ocurre algo paradójico: muchos empresarios están rodeados de gente… pero crecen solos.

Lo he visto muchas veces en los últimos 14 años trabajando en Networking Profesional con cientos y miles de empresarios de distintas ciudades y países.

Y la pregunta no es si recibes negocio por recomendaciones o por boca a boca.

La pregunta realmente importante es otra: ¿estás en el entorno adecuado para crecer… y confías en sus líderes para recibir ayuda de ellos?

Porque crecer no depende solo de tener acceso a una aplicación online de contactos. Depende de quién te rodea, qué conversaciones mantienen entre iguales y qué nivel de confianza existe en ese entorno.

Dejé de creer en el marketing por referencias

En general, muchos recelan del marketing porque lo perciben como una herramienta de manipulación diseñada para aumentar ventas a toda costa, a veces mediante tácticas intrusivas o poco éticas.

Ese tipo de marketing suele revestirse de credibilidad con argumentarios prefabricados por la central, datos y porcentajes de estudios difíciles de contrastar. O sea, promesas de resultados que no siempre se sostienen en realidad.

Hace dos años dejé de creer en el llamado marketing por referencias entendido como el modelo antiguo de networking donde, al final, les importan más otras cosas:

  • Más el resultado mensual global que el progreso real de las personas locales.
  • Más la cantidad de invitados semanales que el crecimiento de sus miembros.
  • Más la presión por cumplir métricas que la ayuda o el soporte de verdad.
  • Más subida de cuota.
  • Más presión para trabajar.
  • Más horas para aprender estructuras internas.

Y, paradójicamente…

Menos ayuda real.

Menos progreso.

Menos cultura de crecimiento entre pares.

Sin embargo, detrás de todo esto hay un principio que sigue siendo incuestionable:

Hacer networking es bueno

En esencia lo es. Pero hay un matiz fundamental que muchos empresarios y CEOs descubren tarde: no todo networking genera crecimiento personal, profesional y empresarial.

El networking empresarial debe ser otra cosa

Existe una soledad que no se ve desde fuera. No es la soledad de quien no tiene nadie alrededor, sino la de quien no tiene a nadie arriba con quien compartir realmente lo que vive.

Un empresario y directivo puede tener empleados, clientes, proveedores, socios, amigos… y aun así sentir que nadie entiende del todo ni le importa su realidad. Es fácil confundir estar rodeado de gente con estar bien acompañado.

No todas las relaciones aportan crecimiento.

Existen relaciones parasitarias, relaciones transaccionales, relaciones colaborativas y luego están las determinantes: aquellas que realmente cambian tu trayectoria profesional. Las que se producen entre profesionales que viven desafíos similares al mismo nivel de responsabilidad.

Cuando hablas con alguien que no está en una situación parecida a la tuya, lo habitual es recibir consejos bienintencionados… pero poco aplicables. No por falta de inteligencia, sino por falta de contexto.

Porque crecer no depende solo de lo que sabes o de lo que ejecutas.

Depende también de con quién piensas y en quién te apoyas.

El entorno no es neutro. Tu entorno te moldea silenciosamente.

1. Diseña conscientemente tu entorno

Nadie recorrerá por ti el tramo final de las oportunidades, pero sí te corresponde diseñar el entorno que acelere tu aprendizaje, visión y resultados.

Este es uno de los problemas más frecuentes que observo: profesionales que se relacionan únicamente con quien tienen cerca o con quien aparece por casualidad.

Durante décadas, el Networking Profesional se ha entendido principalmente como una herramienta de marketing: conocer gente, intercambiar referencias y aumentar ventas.

Sin embargo, investigaciones recientes, especialmente desarrolladas en Harvard Business School, muestran que el networking está evolucionando hacia algo mucho mejor.

El verdadero valor para empresarios y directivos no está en el número de conexiones, sino en la calidad del entorno relacional.

El foco ha cambiado: de redes de contactos, a auténticas familias empresariales de confianza entre iguales, donde se comparten decisiones estratégicas, experiencias y apoyo real.

El networking que cambia tu negocio no es el que te trae un cliente.
Es el que te apoya y te convierte en un mejor CEO.

Por eso cada vez más CEOs optan por hubs de networking, espacios estratégicos donde no se compite por clientes… sino donde se comparte criterio para tomar mejores decisiones. Un entorno donde los líderes participan construyendo puentes de aprendizaje, soluciones y oportunidades.

2. Crea impactos positivos en otros profesionales

Las relaciones que construimos a lo largo de los años influyen directamente en quién nos convertimos y también en nuestro nivel de felicidad.

Tus relaciones no solo impactan en tus resultados, influyen también en tu bienestar.

El conocido Ratio Losada, también conocido como la Proporción de Positividad Crítica, sugiere que las relaciones prosperan cuando existen aproximadamente tres interacciones positivas por cada impacto negativo.

Más allá de la cifra exacta, el mensaje es evidente: las relaciones se deterioran cuando el equilibrio se rompe. Y en el mundo empresarial ocurre con mucha frecuencia.

Malentendidos, expectativas incumplidas, intereses opuestos o simples diferencias de criterio erosionan vínculos valiosos si no se cultivan de forma constante.

Por eso, el buen networking —el que realmente funciona— no se basa ni en transacciones ni en favores de autoayuda. Se basa en relaciones de colaboración win-win a lo largo del tiempo, donde ambas partes perciben crecimiento real.

Crear impactos positivos en otros profesionales significa aportar perspectiva, abrir oportunidades, celebrar y compartir experiencias o simplemente estar presente cuando alguien más lo necesita.

A esos impactos que generan valor real y confianza duradera entre empresarios y directivos los llamo: Momentos de Crecimiento.

Porque al final, tu entorno no se construye pidiendo ayuda. Se construye apoyando a otros primero, para que te apoyen después.

3. Mejores corazones y corbatas

El mundo empresarial ya no necesita solo mejores cabezas. Para eso ya tenemos la Inteligencia Artificial.

Necesita líderes empresariales con mejores corazones. CEOs capaces de tomar decisiones éticas en entornos de confianza. Personas con valores de verdad, integridad y humanidad para sostener el crecimiento sin destruir lo importante.

Y también necesita mejores corbatas. No en el sentido superficial, sino como símbolo de profesionalidad, respeto y compromiso con la excelencia.

Entornos donde el nivel de conversación, ambición y comportamiento impulse el desarrollo personal, profesional y empresarial de todos los asociados.

El crecimiento no lo es todo,
pero el querer crecer lo cambia todo.

Algo mágico ocurre cuando en un mismo lugar se juntan buenas personas, con talento y valores.

Mirando al futuro próximo del networking

El networking empresarial necesita reinventarse. Igual que antes se reinventó la tecnología o sectores tan tradicionales como, por ejemplo, el del taxi.

En los próximos años vamos a ver un cambio significativo en la forma en que los profesionales se relacionan. Cada vez será más evidente que el crecimiento personal, profesional y empresarial no depende solo del conocimiento y la ejecución, sino también del ecosistema y conexiones que rodea a cada líder empresarial.

Creo que llega el momento de un nuevo paradigma. Una nueva forma de pensar, de colaborar win-win y apoyarse entre directivos y empresarios en España.

Donde todas las partes ganen.

Y donde las relaciones sirvan, de verdad, para crecer infinitamente.

Qué debes hacer ahora

Mira este vídeo para conocer mejor la situación del Networking actual.

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