Ser un CEO más productivo es crucial para alcanzar tu gran objetivo empresarial. Las distracciones son innumerables, desde el constante repiqueteo de las notificaciones móviles hasta la sobrecarga de información que vivimos a diario. Pero ¿Cómo podemos mejorar nuestra productividad en medio de este caos?
En este artículo, exploraremos una lista de diez reglas o máximas que otros muchos CEOs han adoptado para elevar su productividad, porque como verás al final trabajamos hasta los fines de semanas y los días de vacaciones. Este decálogo de pautas te servirá de guía para maximizar tu tiempo productivo.
IMPORTANCIA DE LA PRODUCTIVIDAD DE UN CEO
La productividad empresarial no es solo un término de moda; es el corazón de procesos eficientes y rentables. Como CEO, es vital reconocer el impacto que nuestra productividad personal tiene en toda la empresa. Según estudios recientes:
- Los líderes productivos aumentan el enfoque y el compromiso entre sus equipos.
- Empresas con CEOs altamente productivos reportan mejor desempeño y resultados financieros.
- La eficiencia ejecutiva se traduce en menos tiempo perdido y mejor toma de decisiones.
Así que, al mejorar tu productividad, no solo estás transformando tu día a día, sino también sembrando las bases para un legado de excelencia dentro de tu empresa.
Cómo los hábitos de un CEO impactan en tu equipo
Los hábitos CEO son más que rutinas personales; son el prisma a través del cual se proyecta la cultura dentro de la empresa. La forma en que gestionamos nuestro tiempo y energía se reflejara directamente en nuestros equipos.
Profesionales inspiradores como el médico Ali Abdaal, mayor experto mundial en productividad y autor de libro “Productividad Feel Good” puede ofrecerte perspectivas novedosas con la intención de tener una vida de alto rendimiento. Abdaal solía esforzarse más cada vez que la cosa se le ponía cuesta arriba en el trabajo, pero ni trabajar tan duro lo hacía feliz ni tampoco era el mejor sistema productivo. Ahora enfatiza en la importancia de simplificar tareas y ver que todo trabajo tiene algo de divertido.
Si vemos los negocios como un juego donde es posible construir un entorno de trabajo que promueva la productividad, sin sacrificar nuestro bienestar y la felicidad, nos llenaremos de energía infinita al:
- Promover la cultura de aprendizaje y crecimiento impacta positivamente en los empleados.
- Asignar a una persona a quién debe rendir cuentas hace más fácil superar la inercia de no hacer lo suficiente.
- Transformar nuestros hábitos personales de CEO nos coloca como modelo a seguir dentro del equipo.
Ser un CEO más productivo no requiere de más sacrificio y sufrimiento por tu parte. Incrementar tu productividad es sinónimo de hacer más cosas que te hacen sentir bien, con menos estrés y con mucha más energía.
Descubre ahora cómo puedes transformar tus hábitos para alcanzar un alto rendimiento como dueño de tu empresa a través de las siguientes diez reglas o máximas:
REGLA 1. DEFINE LO QUE REALMENTE QUIERES
La mayoría de las personas tienen claro lo que no quieren en su vida. Es algo que tienen bastante identificado y por tanto pueden verbalizarlo rápidamente. Ahora bien, si a estas mismas personas les preguntas que quieren, ahí empiezan a aflorar sus dudas y contestan cosas muy generales como dinero, tiempo, una casa nueva…
Ahora bien, una cosa es lo que a la ligera dicen que quieren y otra bien diferente lo que han pensado bien y por tanto, realmente quieren conseguir.
Todo empieza por definir un objetivo preciso. Entonces, ¿Qué quieres conseguir? ¿Cuál es tu Gran Objetivo?
REGLA 2. TOMA EL MANDO
Tanto si llegas a conseguir lo que realmente quieres como si no nunca se hace realidad, es tu responsabilidad. Por ello, empieza por asumir el 100% de las riendas de tu vida personal y profesional.
Un buen CEO no culpa a terceros de su futuro, porque no espera un golpe de suerte, ni que el Gobierno rescate su empresa ni que la Sociedad acuda en su auxilio. El éxito o el fracaso dependen de ti. Eres el actor principal de la película de tu vida.
Toma las riendas de tus decisiones y después podrás hacer un ejercicio inteligente de retrospectiva: ¿Qué hiciste o no hiciste para conseguir lo que realmente quieres?
REGLA 3. PLANIFICA BIEN LA SEMANA
El secreto para poder acercarte a tu Gran Objetivo no pasa ni por la gestión del tiempo, algo que no puedes hacer ya que todos iniciamos el día con las mismas 24 horas, ni tampoco por planificar el día, ya que no tendrás dos iguales como en el caso de un trabajador por cuenta ajena.
Este secreto está en la planificación semanal como CEO. Un tiempo de reflexión para cerrar la semana anterior y prepararte para la siguiente, en el que:
- Revisar si quedó alguna tarea importante pendiente de terminar.
- Enfatizar la simbiosis entre vida profesional y personal como un atributo del éxito.
- Establecer las cinco grandes prioridades o tareas clave de la próxima semana.
REGLA 4. OPTIMIZA EL TIEMPO
Optimizar mi tiempo no es un arte innato; es una habilidad adquirida. Optimizarlo implica elegir las actividades que generen el mayor impacto y eliminar el «ruido» que consume nuestras horas:
- Prioriza las tareas clave de cada semana para enfocar mejor tu jornada diaria.
- Desarrolla sistemas de gestión del tiempo que adapten planificación y estructura.
- Aprende a delegar adecuadamente, liberando espacio para tus funciones más estratégicas.
Los buenos CEOs plantean un enfoque de trabajo donde la dedicación intensa y la recuperación van de la mano. Integrar estos principios transforma para siempre nuestra eficiencia ejecutiva.
REGLA 5. DELEGA INTELIGENTE
Para los CEOs, elevar la eficiencia ejecutiva significa integrar la delegación inteligente de las tareas de bajo impacto y la automatización de las tareas rutinarias:
- Identificar las tareas que pueden ser mejor realizadas por otras personas.
- Implementar software de horas y procesos para liberar tiempo valioso.
- Adoptar la mentalidad de «gradualismo» para fomentar cambios significativos en tu trabajo.
Recuerda que la idea principal aquí es quitarte trabajo mecánico de encima y para eso debes preguntarte: ¿Eso lo tengo que hacer yo como CEO?
Cada vez que alguien de tu equipo se acerque a ti para pedirte que hagas algo, hazte esta pregunta. Si la respuesta es “ese no es mi trabajo”, tendrá que aprender a hacerlo por él mismo. Y si es algo que sólo tú sabes hacer bien, grábate un video haciéndolo y comparte el material a quién decidas que debe realizarlo. Tú mejor dedícate a crear la empresa del futuro.
REGLA 6. CÉNTRATE EN LA TAREA ÚNICA
A lo largo del día hacemos un millón de cosas, en paralelo podemos estar revisando un presupuesto, viendo las redes sociales y luego atendiendo una llamada. Simplemente vamos saltando de una tarea a otra. Sin embargo, los buenos CEOs saben encontrar cuál es su tarea esencial y dicen no al resto de cosas, hasta terminar con lo han definido como importante.
Un estudio muestra que la persona promedio pierde el 28% de su jornada laboral saltando de una tarea a otra. Esto significa que pierde 13 semanas al año, simplemente por seguir saltando de una cosa a otra, en lugar de enfocarse en terminar la tarea fundamental y luego ir a otra.
Céntrate en una solo casa a la vez y verás como tu productividad personal aumenta de forma significativa. ¿Cómo puedes aprovechar el poder de la tarea única?
REGLA 7. PIENSA EN MICRO
Está genial que podamos pensar en grande, pero si solo nos quedamos con los grandes planes o acciones es muy probable que nunca comiences. Cuando el primer paso requiere de mucho tiempo y energía tendemos a posponerlo porque nos da pereza.
Esta es la idea, que lo MICRO pueda tener un impacto MACRO, que los pequeños pasos signifiquen gran progreso hacia tu objetivo. Las siguientes técnicas de micro productividad te mantendrán muy enfocado:
- MicroLISTAS de cosas: en las que anotes que debes hacer, esto reduce tu sensación de agobio y te descarga la mente. Por ejemplo, “libros a leer”; “me gustaría”; etc. Están a tu alcance para releerlas cuando decidas y entonces, acción.
- MicroTAREAS a realizar: con labores te llevan unos minutos completarlas, pero que te hacen sentir bien al tacharlas de la lista y además te motiva a seguir haciendo más.
- MicroBLOQUES de trabajo: consiste en dividir el día en bloques de tiempo dedicados a realizar una agrupación de tareas similares. Por ejemplo, un tiempo concreto para revisar y contestar correos electrónicos. Y Warren Buffet asigna bloques de tiempo para pensar sobre las decisiones clave.
REGLA 8. MINIMIZA LAS DISTRACIONES
En un entorno donde las distracciones son interminables, aprender a concentrarse es vital. Los buenos CEOs incorporan técnicas como el uso de aplicaciones de bloqueo de dispositivos móviles y la planificación de intervalos dedicados al trabajo profundo:
- Establece tiempos específicos para revisar correos y mensajes de WhatsApp
- Implementa «día sin reuniones» para tener un periodo de trabajo sin interrupciones.
- Utiliza la técnica de “tarea única” descrita en la regla número seis para terminar antes y pasar a la siguiente.
Estas ideas, efectivas y sencillas, impulsan una mejor atención y productividad en tu trabajo diario. Tomemos como referencia a CEOs reconocidos que han aplicado estos métodos con éxito. Steve Jobs se destacaba por eliminar distracciones para permanecer enfocado en la innovación de productos, decían que todos los años rechazaba más de 100 propuestas.
REGLA 9. DEDICA MOMENTOS PARA EL SUPERHÁBITO DE PENSAR
El primer paso en la transformación de un hábito para un alto rendimiento ejecutivo es reconocer y evaluar las acciones diarias que impactan en nuestra productividad. ¿Qué comportamientos positivos deben ser nutridos y potenciados? ¿Cuáles son los patrones que tienden a consumir nuestro tiempo?
La mayoría de CEOs están entrenados y enfocados en el hacer, pero dirigir una empresa requiere tiempo de calidad para la reflexión. Cada semana debemos reservar unas horas en nuestra agenda para reunirnos con nosotros mismos y poner en práctica el superhábito de pensar.
Este buen hábito semanal no solo nos ayudará a aliviar los altos niveles de estrés, también a mejorar nuestra consciencia del panorama general del negocio y de nuestra vida.
REGLA 10. ESTABLECE RUTINAS PODEROSAS
Una vez que hemos identificado todas las reglas o hábitos clave anteriores, el siguiente paso es implementar cambios que sean a la vez significativos y sostenibles en nuestro estilo de vida para que de forma automática se conviertan en rutinas poderosas.
Estas rutinas reducen las pequeñas decisiones diarias lo que te permite liberar espacio mental, aumentar la productividad al automatizar las tareas rutinarias y reducir la ansiedad al proporcionarte una estructura.
Este es el secreto para establecer tus propias rutinas poderosas:
- Comienza con pequeñas modificaciones que puedan ser fácilmente integradas en el día a día.
- Mantén la constancia para permitir que los nuevos hábitos se fortalezcan gradualmente.
- Usa herramientas para el seguimiento y ajuste continuo según tus propias metas.
El poder del cambio para convertirte en un CEO más productivo se manifiesta cuando convertimos los buenos hábitos como parte de nuestra rutina.
Conclusión sobre las reglas de la productividad: un antídoto a la procrastinación.
Las diez reglas de oro que te he planteado anteriormente no sugiero que sean una lista totalmente definitiva, porque como te imaginarás no conozco a todos los CEOs del mundo. Tan solo te he propuesto un decálogo que practico como un antídoto a mi propia procrastinación.
Como nos recuerda Abdaal: “Si estás procrastinando, es porque no tienes suficiente motivación. Porque si la tuvieras, si quisieras triunfar tanto como respirar, lo harías”. El problema es que nos autoimponemos una larga lista de tareas y nos quedamos sin energía tras largas jornadas de trabajo.
Hace años, la revista “Harvard Business Review” realizó un estudio sobre como los CEOs gestionaban el tiempo. Durante 12 años llegaron a analizar los hábitos de los 27 CEOs más relevantes del mundo empresarial. Este estudio reveló que trabajaban un promedio de 9,7 horas cada día entre semana. Que el 79% trabajaba en algún momento de los fines de semana, con un promedio de 3,9 horas. Esto hace un total de 62,5 horas a la semana. Además, el 70% también trabajaban los días de vacaciones, con un promedio de 2,4 horas diarias.
Estos datos demuestran que el trabajo de CEO es incesante, exigente tanto mental como físicamente. En parte, porque toda la gente que conforma los grupos de interés de una empresa les gusta tener contacto directo con la persona que está al mando del negocio.
Espero que ahora tomes alguna acción de este decálogo de reglas para llegar a un nivel ultra productivo como CEO, en el que puedas llegar a todo lo que te plantees sin descuidar tu vida personal por culpa de un trabajo que como bien sabes, todo lo consume.